jueves, febrero 27, 2020

Huracán refinancia deuda con la Safap y podrá jugar la Copa Perú

Huracán logró refinanciar la deuda de 42 mil dólares que tiene con la Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú (Safap) y podrá participar sin problemas en el torneo de la Primera División de la Liga Distrital de Fútbol de Arequipa.
El déficit lo arrastra desde el 2013, año en que participó en la Segunda División Profesional, ahora Liga 2. Tras finalizar la campaña el club quedó adeudando sueldo a sus jugadores. Es más, el año siguiente, renunció a esta categoría y volvió a la Copa Perú. 
Con esta refinanciación a cuatro años, se ha logrado que la Federación Peruana de Fútbol le otorgue la autorización para que pueda competir en el fútbol macho.
Los pampillanos volverán a la competencia luego de un año. En el 2019 no pudieron participar porque no cumplieron con regularizar la inscripción de su directiva en Registros Públicos.

lunes, febrero 24, 2020

Cerro Juli sigue siendo usado como depósito de contenedores


El complejo deportivo de Cerro Juli sigue siendo utilizado como depósito de contenedores sin que la nueva administración del Consejo Regional del Deporte haga algo para corregir esta situación.
Cualquier día de la semana ingresan y salen tráilers  con estos containers que desde más de un año ha convertido en su depósito dos losas que antes eran usadas para jugar fulbito.
Aunque José Luis Tejeda Vargas, director del CRD, señaló  cuando asimió el cargo que haría lo posible para desalojarlos, hasta el momento no ha podido resolver un contrato que dejó firmado el anterior presidente (e) Sergio Bolliger.
Por ese espacio la empresa que lo usa como taller de metal mecánica paga mensualmente la suma de S/ 300.
Cuando Tejeda tomó el cargo señaló que revisaría todos los convenios y/o contratos que dejó su antecesor, para resolverlos si atentan contra los intereses el Instituto Peruano del Deporte, pero hasta el momento no lo ha hecho.
Otro tema que tendrá que revisar es el convenio para instalar canchas de fulbito en este escenario.

Mary Luz Andia: "Quiero estar entre las mejores 5 del mundo"


A los 14 años decidió cambiar el curso de su vida. “Me vine (al Centro de Alto Rendimiento de Arequipa) sin pensarlo”, recuerda la cusqueña Mary Luz Andia Arotaipe. Ya hace 5 años de esa decisión y no se arrepiente.
Ahora, a meses de cumplir 20 (nació un 9 de noviembre), las expectativas de aquella niña llegó timorata a Arequipa convocada por el que considera su segundo padre, el entrenador puneño Alfredo Quispe, pasaron de ser la mejor del país a estar entre las top del mundo.
Aunque el 2019 fue, hasta el momento su mejor año, este vino acompañado de obstáculos que pusieron a prueba su resistencia, ya demostrada en una modalidad del atletismo que de por sí es desgastante.
“Nos retiraron del PAD (Programa de Apoyo al Deporista) sin ninguna explicación, espero que no vuelva a pasar. Gracias a eso marchamos con rabia y todo se dio”, cuenta ahora como una anécdota.
Dicen que las oportunidades se aprovechan y ella supo hacer, quizá sin saberlo. Acostumbrada a competir en los 10000 metros marcha, cuando la sacaron del PAD y como forma de volver a ser tomada en cuenta en este programa de apoyo económico, acuerda junto a su entrenador incursionar en los 20 kilómetros.
“Por esa razón el año pasado nos vinos en la obligación de competir en 20 km sin ser nuestra prueba. Nuestro primer 20 fue en La Coruña (Gran Premio Internacional de Marcha Cantonés, La Coruña - España) y logré la marca para los Juegos Olímpicos de Tokio”.
El 8 de junio de 2019 cronometró 1.30.50, 10 segundos menos que la marca mínima que se pide para Tokio (1.31).
Aunque fue su debut, aclara que esperaba realizar ese tiempo porque “nos habíamos preparado duro”.
Luego vino el oro en el Sudamericano U20 de Cali Colombia y la plata en el Panamericano U20 de Costa Rica, ambas  en los 10000 metros. “A los Panamericanos de mayores (Lima), llegue no muy bien, estaba cargada con molestias en el Talón de Aquiles”.
Así sentida saltó al ruedo en los 20 km. Llegó en el puesto 10 con 1.37.03.
Pese a sus logros el Instituto Peruano del Deporte con la complacencia fáctica de la Federación Peruana de Atletismo, la mantenía excluida del PAD. Su caso rebalsó las fronteras arequipeñas y llegó a Lima, hasta que se dieron cuenta que estaban cometiendo un atropello.

“Ya está todo solucionado gracias a Dios. Quiero agradecer el apoyo que tengo ahora de empresas como el BCP, Adidas e Hiraoka. Estamos bien equipados para representar a Perú”.
Sus días parecen monótonos, pero no lo son aunque se resuman en un solo verbo: entrenar. Ya es un estilo de vida adoptado, pero aún no fácil de asimilar.
Lo que más extraña es a la familia. “En fechas especiales, cuando no hay competencias, trato de viajar a Espinar. En otros casos ellos (su padre Raúl, su madre Juanita y sus hermanos Edson, Ronaldini y Rocio) me visitan”.
El 2020 comenzó con una primera prueba para ver dónde estaba parada. Corrió en el Nacional de Marcha, logró el oro, pero eso era lo de menos. Lo que importa es el tiempo: 1.32. “Sabemos que estamos saliendo de  la base. Además la ruta no nos favoreció en Lima, pero nos da buena referencia tiempo. Podemos llegar en buena forma a Tokio”.
Mary Luz no quiere perderse estos JJ.OO. Aunque tiene la marca mínima es consciente que su cupo no está asegurado. “Clasificamos no solo por marca sino también por ranquin mundial porque no podemos confiarnos”.
En el ranquin mundial se ubica 55, detrás de la otra peruana Kymberly García que es puesto 8.
Antes de Tokio tendrá que ir al Sudamericano de Marcha de Lima (8 marzo), luego irá a la Copa del Mundo de Marcha en Bielorrusia (2-3 mayo) y otros Grand Prix o Challengers. “Dos semanas antes de los Juegos (julio) viajaremos a España para entrenar y aclimatarnos un poco”.
El objetivo en estos Juegos, es meterse entre las 15 primeras. “Sé que son mis primeros juegos, por eso espero estar entre las 15 primeras si Dios quiere. Ya nos trazamos el objetivo de ir a Paris 2024. Sabemos que aún somos jóvenes, y a los 24 o 25 años es decir para los próximos Juegos vamos a estar más fuertes. Quiero estar entre las 5 primeras del mundo”.
Aún recuerda cuando comenzó a labrarse un camino que aún no tiene meta a la vista. “En mi colegio de Espinar un profesor de Educación Física, me probó en la marcha a los 13 años, decía que tenía futuro, que era fuerte sicológicamente y tenía técnica. Competí en los Juegos Escolares y Trasandinos, luego me contactó el profesor Alfredo y a los 14 años me vine a Arequipa sin pensarlo”, recuerda así los inicios de su aún corta carrera deportiva.