domingo, diciembre 21, 2014

Tantas veces Puno

Puno se quedó sin Copa Perú. Es la cuarta vez que se le escurre de las manos la "orejona" y la tercera consecutiva que sus equipos pierden esta posibilidad de local.

Contradictoriamente, tanto Unicachi en el 2010, Ugarte en el 2012 y Fuerza Minera este 2014, ganaron la definición de local, pero en la sumatoria final les faltó contundencia en los goles.
Esta tarde no fue la excepción en el estadio "Guillermo Briceño" de Juliaca. Fuerza Minera mantuvo un imbatibilidad de local. Salvó el honor al ganar 1-0 con gol de Walter Portugal en las postrimerías del partido, pero uno  de diferencia no sirvió de mucho cuando lo que se necesitaba era por lo menos tres.

Ya desde los primeros quince minutos uno podía prever lo que se venía. Fuerza salió como era predecible a buscar el primer gol que le abra el camino de la hazaña pero no lo encontró ni lo encontraría en todo el partido.
No hay motivo para recriminar a un plantel que lo dio todo en busca de un objetivo que no se logró. Faltó suerte y quizá esa convicción que demostró Portugal cuando sacó un zapataso que selló un digno triunfo por 1-0.
Fuerza salió al campo de juego con la soga en el cuello. Dominó, atacó, tiró centros al área, disparó desviado y otras veces a las manos del arquero, pero chocó siempre con el portero Matamoro que estuvo en una tarde de esas donde todo sale bien.
Parece que es algo genético en los clubes puneños lo que les impide dar ese paso para salir campeón de la Copa Perú. En el 99, Ugarte ganaba en Lima un partido de definición a UPAO de Trujillo. El primer tiempo terminó 2-0, pero en el segundo les dieron vuelta 4-2.
En el 2010, Unicachi perdió 2-0 en Moyobamba y necesitaba dar vuelta a ese marcador en Juliaca. Y lo hizo, ganó 4-2, pero no le alcanzó para ganar la llave a Comercio que, con eso del gol de visitante se contabiliza doble, se impuso 6-4.
En el 2012, Ugarte también perdió en Cajamarca ante UTC por 2-0, un resultado remontable de local en el "Torres Belón". Y lo hizo, ganó 3-2, pero tampoco sirvió de mucho. En el global, los camajarquinos se impusieron 6-3. 
NI Rafael Coarita, Roger Saya o Serapio Sucasayre, que se han convertido en los últimos mecenas del fútbol puneño, han logrado darle a Puno esa Copa pese a todo el empuje económico que ha salido de sus bolsillos. Entonces la fórmula en alguna parte de su concepción está fallando.
El tema no pasa por "echadas" o "maldiciones", simplemente es como todo en el fútbol falta de convicción para lograr objetivos y esa porción de suerte que tienen los equipos predestinados a salir campeones.

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