Si algo no se le puede
reclamar a los jugadores de Melgar es la entrega; todo lo demás, sí. Correr,
meter, sudar; está bien, es esencia pura de fútbol, eso es actitud y no está en
discusión. Lo que se cuestiona es la aptitud individual y grupal del equipo
rojinegro, que hoy consumó una de sus peores presentaciones de local de los
últimos años. Perdió 2-4 en el estadio Arequipa ante uno de los clubes más
humildes de la Liga1, FC Cajamarca.
Digamos que el resultado
hasta cierto punto fue benevolente para el equipo de Rondelli, porque los
cajamarquinos, cuando Melgar no sabía qué hacer en la cancha o, mejor dicho,
todo lo hacía mal, pudieron por lo menos anotar un par de goles más.
La semana pasada fue el
empate en Moquegua frente a Deportivo Moquegua, otro club que pelea la baja.
Melgar dominó todo el partido, pero solo tuvo un disparo directo al arco y la
más clara fue un cabezazo del rival que casi termina en autogol. Hoy Melgar sí
disparó al arco varias veces, hasta se perdió goles; pero atrás fue una
seguidilla de errores puntuales de hombres como González, Deneumostier (fue
expulsado al finalizar el partido por un manotazo a un rival) o el mismo Lazo,
que hoy sí las vieron negras ante hombres habilidosos como Palacios, Arrasco o
Meza, que hicieron lo que quisieron en el mano a mano.
Y es que este Melgar es un
equipo que está adoptando una característica peligrosa: tiene “unas de cal y
otras de arena”. En las dos primeras fechas del Clausura superó con claridad a
rivales como Cristal y Cienciano; y en las dos siguientes no lo pudo hacer con
dos equipos que pelean la baja: Moquegua y Cajamarca.
Lo hecho esta tarde por el
arquero Cabezudo también puede ejemplificar lo que es este equipo. De forma
perfecta ataja un penal al ex Melgar, Rasmussen; y en la jugada siguiente (un
córner) comete un error de principiante al salir a cortar un balón aéreo y Rasmussen,
que estaba solo en el segundo palo, coloca el que sería el 1-1. Eso es este
grupo; así como te puede llevar a soñar con títulos, también puede ser
frustrante para sus hinchas.
Lamentablemente, el doblete de Vidales
quedará solo para las estadísticas. Esta derrota duele más aún al hincha porque
se encuentra en el limbo, no sabe qué esperar de su querido Melgar. Está bien,
entrega tiene, todos corren y dejan el alma, pero eso sirve para ganar algunos
partidos, pero no campeonatos.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario