Bernardo Cuesta debutó oficialmente con
Melgar un 16 de setiembre de 2012, hace 14 años y tres días. Fue el debut
soñado: anotó sus dos primeros goles con el dominó (ya lleva 208) e hizo dos
asistencias para golear 5-1 a Sport Boys que, coincidencias del destino, es el
mismo rival que tendrá al frente esta noche.
Ese 5-1 es la victoria más abultada que
ha conseguido Melgar sobre el Boys en 126 partidos oficiales disputados. De
esos encuentros, 59 se jugaron en Arequipa: 32 victorias, 12 empates y 15
derrotas.
En Lima/Callao rivalizaron en 67
oportunidades: 15 victorias mistianas, 19 empates y 33 derrotas.
En resumen, Melgar ha ganado 47
partidos, empató 31 y perdió 48. Hoy, ganando, podría igualar la cantidad de
triunfos conseguidos por los porteños.
AQUELLA PRIMERA VEZ
La primera vez que oficialmente se
vieron las caras Boys y Melgar fue por la séptima fecha del Descentralizado de
1966. Un 27 de setiembre, ya se van a cumplir 60 años de aquel día, Boys goleó
3-0 a los rojinegros en el estadio Nacional con tantos de Juan José Muñante (2)
y Carlos Solis.
Boys era líder y Melgar marchaba cuarto
en la tabla de posiciones. Antes de este encuentro, los rojinegros habían
goleado a Cristal 3-0 en Arequipa.
PRIMER TRIUNFO E INCENDIO
La primera vez que se enfrentaron oficialmente
en Arequipa fue el domingo 8 de enero de 1967, por la vigésima fecha del
Descentralizado 1966. Melgar llegaba muy tenso a este partido por una crisis
deportiva provocada por los malos resultados que generaron ácidas críticas
contra el trabajo del entrenador Gilberto Dos Santos y sus jugadores; además,
se difundieron denuncias periodísticas de supuestos malos manejos económicos
por parte de la dirigencia.
Esta situación obligó al club Melgar a
emitir un comunicado público desmintiendo aquellas informaciones, pero el
clima que se vivía en el entorno del club no era el mejor.
Aquél domingo fue bastante gente al
estadio Melgar y los rojinegros no defraudaron. Ganaron 2-0 con goles del
“Cholo” Raúl Rosell y de Donald Ponce. Las celebraciones fueron emotivas tras
el partido; el técnico melgariano lloró, los jugadores también se sintieron
aliviados y varios fueron alzados en hombros por los hinchas.
Pero no todo fue felicidad. Horas antes
del partido se enteraron de que inescrupulosos intentaron incendiar la casa del
“Cholo” Rossel, ubicada en la calle Ayacucho, mientras el player puneño estaba
concentrado. Si no fuera por los vecinos, su domicilio hubiera quedado en
cenizas.






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