EL MISTI PREDIJO EL TÍTULO DE LA COPA PERÚ DE 1971
El Misti,
el apu mayor de Arequipa, predijo, cual oráculo, el primer título nacional que
consiguió Melgar: la Copa Perú. El guardián mistiano anunciaba a su estilo el
término de esa obsesión de levantar la "orejona" del fútbol
macho, deseo que se había visto frustrado en cuatro años consecutivos (1967,
1968, 1969 y 1970).
A inicios de abril de
1971 comenzó a emitir fumarolas. Esos
vapores y gases (dióxido de azufre y dióxido de carbono) se elevaron a cientos de metros del
cráter y eran visibles desde cualquier punto de la ciudad.
Para el
arequipeño común y corriente, ver humear al macizo era un recordatorio de que
no era un volcán inactivo o "apagado", sino que simplemente estaba
descansando y que en cualquier momento podía despertar.
Salvo
algunas pequeñas notas en diarios El Pueblo y Correo, este hecho pasó
inadvertido; pero hubo alguien que sí le dio importancia e hizo una predicción
que semanas después se hizo realidad.
Javier
Aramburú Machaca, presidente del Comité Nacional del Deporte (lo que ahora sería
el Instituto Peruano del Deporte), estaba en Arequipa. Su visita se centraba en
inspeccionar los avances de la instalación del cobertor del coliseo Arequipa.
Cuando
caminaba por la Plaza de Armas, miró el esplendor de la catedral y se percató
de que el Misti estaba “fumando”. Quedó sorprendido y así se lo hizo saber a
los periodistas que lo abordaron.
Melgar
venía de dos victorias contundentes que lo presentaban como el candidato número
uno para ganar la Copa Perú: el 25 de abril goleó 5-1 a José Gálvez de Chimbote
y el 28 de abril a Social Huando de Huaral.
Las
palabras de Aramburú cayeron bien a un pueblo que quería ver de vuelta a Melgar
en el fútbol profesional. La Copa Perú se convirtió en una obsesión del fútbol
arequipeño. Tras el descenso de los rojinegros en 1966, habían disputado cuatro
finalísimas en Lima (67, 68, 69 y 70). En ninguna pudo campeonar ni ascender al
fútbol profesional.
Ese
equipazo de Rossel, Palacios, Ponce Arroé, Farfán, Valderrama, Neyra, Márquez,
Fernández, etcétera, mantenía en vilo a toda una afición. Se
respiraba confianza, pero también incertidumbre. El plantel era sólido en todas
sus líneas, pero la derrota que se sufrió en febrero (0-1) en la etapa
Departamental ante Estrella en Camaná, aunque no afectó la clasificación a la
Regional, sí dejaba en claro que el “dream team” también podía perder.
EL GOLPE EN CAMANÁ
Melgar no tuvo problemas en ganar el Torneo de Primera
División de Arequipa. El 8 de noviembre se coronó campeón, a una fecha de
terminar el campeonato, tras vencer 1-0 a Piérola en el estadio Melgar.
El próximo paso fue ganar la etapa Departamental que se
disputó en enero y culminó el 28 de febrero cuando los rojinegros campeonaron
goleando 6-0 al campeón de Camaná, Estrella, en el estadio Melgar.
Ese partido tuvo sabor de revancha. Sirvió para lavarse la cara. La derrota sufrida el 7 de febrero en Camaná ante Estrella por 0-1 (gol de Santiago Ronchi), fue un golpe duro para el equipo que dirigía Walter Milera, el defensa natural del Callao que cumplía el rol de entrenador-jugador.
Un día antes del ese partido en Camaná, dos jugadores
protagonizaron una bronca en un bar de la localidad. César Ticona y Francisco
Maldonado, se liaron a golpes con unos parroquianos que ponían en duda la
capacidad futbolística del equipo rojinegro.
La dirigencia rojinegra, que encabezaba Javier Chirinos
Stein, sancionó a los implicados y les puso las cosas en claro. El capitán,
Armando Palacios, y todo el plantel se indignó por el comportamiento de sus
compañeros.
El grupo pudo quebrarse, pero no lo hizo. Se hizo más
fuerte.
REAPARECE
MÁRQUEZ
Melgar
para la Regional llegó bien futbolísticamente. Además de los partidos de Copa
Perú, los rojinegros disputaron amistosos internacionales. Por ejemplo, el 21
de diciembre de 1970, vencieron 1-0 al Bolívar de La Paz en el estadio Melgar.
Luego, el
24 de enero, recibieron al Magallanes de Chile y le ganaron 2-0.
Y antes de
iniciar la Regional, el 7 de marzo enfrentaron a Deportivo Municipal del “Cholo”
Sotil. Perdieron 4-3 en un partidazo.
En todos
estos amistosos y también en los partidos oficiales no actuó la máxima estrella
del equipo, Eduardo “Patato” Márquez, que estaba lesionado de la rodilla.
Prácticamente llevaba un año sin actuar, pero era considerado en el equipo a la
espera de su recuperación.
El 14 de
marzo se inició la Regional. Melgar visitó a Bolognesi de Tacna, donde ya
destacaba Tito Reyna. El partido terminó 1-0 a favor de los arequipeños. El
domingo posterior, venció a Salesianos (campeón de Puno) por 3-0 en el estadio
Enrique Torres Belón. Y el 28 de marzo, también de visita, se impuso a
Deportivo Chalaco de Ilo por 2-0.
Los
marcadores no eran abultados, pero las crónicas periodísticas hablan de un
equipo sólido al que le faltaba algo más de suerte a la hora de la definición.
El 4 de
abril, se inició la segunda rueda. Ese domingo, Melgar derrotó a Bolognesi en
Arequipa por 1-0. A los pocos días, el 8 de abril, disputó otro amistoso, esta
vez con Defensor Lima, fue derrota 0-1.
El 11 de
abril reaparece “Patato” Márquez tras casi un año de ausencia. Fue ante
Salesianos. Anotó un gol en el triunfo por 3-0. Tras el partido, todo el
plantel se fue al templo de La Recoleta, se casaba el capitán Armando Palacios.
En ese
encuentro se presentaron algunas anécdotas. Por ejemplo, Salesianos se presentó
con tres jugadores que no estaban inscritos: Mena, Mayta y Suárez. Es decir,
hubieran perdido en mesa.
Una semana
después, el 18 de abril, Melgar goleó 7-2 al Chalaco de Ilo en un estadio Melgar
con buena cantidad de espectadores. El título regional no se celebró mucho; era
un campeonato que lo conseguían cada año. El reto era otro.
EL MISTI LO PREDIJO
Cuando Melgar enrumbó a Lima para jugar la final en Lima
el volcán Misti emanaba fumarolas. Es más, cuando el plantel abordó el
avión Faucett que los trasladó a la capital el 24 de abril, del macizo salía
una tímida columna de vapor.
El 25 de abril, Melgar debutó ante José Gálvez de
Chimbote, le ganó 5-1. El 28 de abril derrotó por el mismo score (5-1) a
Deportivo Huando. Ese partido también marcó mucho.
El portero Rolando Farfán, titular indiscutible durante
toda la campaña, se lesionó (fractura del dedo menor de la mano derecha). Fue
enyesado y cedió su puesto a José Valderrama.
Asimismo, Patato seguía lesionado y no jugaba. Armando
Palacios tenía los meniscos rotos, pero seguía actuando. Pese a estas
contingencias, el ánimo no decayó. El triunfo ante Huando se lo dedicaron a la
Virgen de Chapi, como regalo adelantado por su día (1 de mayo).
Cuando el dirigente Aramburú pronóstico que Melgar se
llevaría la Copa Perú porque el Misti humeaba, los arequipeños tomaron sus
palabras como buenas vibras; pero un día después de que salieran publicadas en
los periódicos, el equipo sufre un revés. El 2 de mayo, empata con Tumán 1-1.
Ese resultado hizo renacer dudas sobre el plantel, pero
rápidamente fueron despejadas cuando el 5 de mayo se gana a Cienciano 1-0 y se
logra el ascenso al Descentralizado. Ese ya era un logro, pero Arequipa siempre
quiere más y faltaba levantar la Copa Perú.
Del duelo del 8 de mayo de 1971, a las 9 de la noche en
el Estadio Nacional, se ha escrito mucho. Fue épico, aunque solo fue empate. El
gol a los 88’ de Luis Ponce Arroé fue el broche de oro de un equipo que durante
5 años luchó por retornar al fútbol profesional por la puerta grande.
Gracias a esos jugadores y dirigentes, Melgar es lo que
es ahora, el club de fútbol patrimonio de Arequipa, el hijo del Misti.


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