24 goles a favor, 6 en contra, siete victorias, un empate, una derrota, 22 puntos de 27 posibles, son los números del campeón del Sudamerican Sub-20. Pero Brasil fue algo más que números, Brasil fue espectáculo con el engreído Neymar o el cerebral Lucas, Brasil fue un show de fútbol bien jugado y también de un equipo que no es uno o dos, aunque los medios traten de marketearlo asó, sino que es un "equipo" que tiene como premisa "divertirse para ganar". Y es que Brasil no conoce otra forma de ganar que jugando mejor que su rival. Hasta cuando perdió (1-2) con Argentina o empató 1-1 con Bolivia, lo hizo dando pincelazos de buen fútbol. Y llegó al éxtasis en jornadas memorables como el 4-2 a Paraguay, el 5-1 a Chile o el 6-0 a Uruguay que no revistió más comentarios que el de rendirse a los píes de un grupo de muchachos que han nacido para el "futebol". Esa humildad y simpleza de su fútbol que muestra en la cancha convinadas con elegencia de unos crack fuero...