El efecto colateral de Reynoso
Reynoso y Vivanco en el aeropuerto de Lima. Juan Reynoso regresó a Perú y no a Arequipa, como había prometido a algunos de sus allegados cuando dejó Melgar en octubre de 2017. Su experiencia, como asistente técnico, en el Puebla de México fue corta y salió por la puerta falsa la primera semana de febrero último. El Cabezón volvió y removió viejos sentimientos en sus incondicionales rojinegros. El título 2015 y el subcampeonato 2016 lo colocaron en un pedestal del que será casi imposible sacarlo. Aceptó - sorprendiendo a todos - la propuesta de un club como Real Garcilaso de Cusco que se mueve al compás del estado de ánimo de sus dueños, la familia Vásquez. ¿Qué lo habrá llevado a aceptar trabajar entre tanto desorden dirigencial, él que es tan mandado a respetar las cosas rectas y claras? Nadie lo sabe. Pero algo que es cierto es que sabe tratar con los inversores. En el 2010 aceptó la convocatoria de Edwin Oviedo para dirigir al Aurich. En aquellos años el regor...