El ajedrez ha marcado su vida. Quizá no recuerde la primera vez que se sentó a un lado del tablero para marcar un antes y un después de lo que era el deporte ciencia en el Perú. Julio Ernesto Granda es el típico deportista tocado por una varita mágica, esa que te el “don” y él lo supo aprovechar. Gran Maestro Internacional a los 19 años de edad y con 41 años recientemente cumplidos (febrero), este camanejo no pierde ese toque de humildad, de hombre de campo, de sinceridad que lo ha llevado a conquistar España. “He regresado para llevar a toda mi familia a España”, comenta. Su esposa Marilyn, sus hijos Julio, Mariela y Alonso, se unirán a su hermana mayor Denaira que desde hace unos meses vive con su papá en la Madre Patria. “Allá hay un futuro mejor”, dice. Ahora esta de vacaciones en Camaná, hasta el 16, y sus mañanas y tardes las pasa con su familia y amigos. “Juego fulbito y por ahí trotó hasta la playa”, cuenta. - Cuál es la visión del deporte peruano, tras radicar un añ...