Desde el ángulo que se le mire, el triunfo (1-0) de esta tarde ante Comercio sirve para sacar valiosas conclusiones de lo que es este Melgar y de lo que pretende o visiona su técnico, Juan Reynoso, a futuro para establecer "estilo de juego". Esta vez el espectáculo fue lo que más se extrañó en un partido que como se pensaba iba a ser complicado por el rival que se tenía al frente, pero que lo fue aún más porque Melgar lo quiso así. Ese juego aletargado, de constantes pases al costado y retroceder el balón cuando la tribuna te pide ir al frente siempre, es similar al que dio tan buenos resultados hace una semana en Olmos en el 3-0 frente a Los Caimanes, solo que se cambió de coprotagonista y de escenario.