De los 3 millones que costó Arequipa 1997 a los 330 millones de Ayacucho-Lima 2025

 



El pasado mes de octubre se cumplieron 28 años de la primera y única vez que Arequipa fue sede de unos Juegos Bolivarianos. Aquella trigésima (XIII) edición reunió a cerca de 2 mil deportistas del 17 al 22 de octubre y el presupuesto que destinó el Gobierno fue de 3 millones de soles.  Casi tres décadas después, para Ayacucho-Lima 2025, XX edición, lo que ha girado el Estado al Instituto Peruano del Deporte para su organización supera los 330 millones de soles.

Solo lo destinado a la promoción, cobertura y posicionamiento de los estos juegos es de 4 millones 700 mil soles, es decir casi 2 millones más de lo que se destinó en 1997 en unos juegos considerados como los “mejores del siglo XX”.

Claro que los costos y las exigencias tecnológicas han variado mucho en tres décadas, pero recordemos que el año pasado, 2024, para los Juegos Bolivarianos del Bicentenario que fue una edición especial para conmemorar los 200 años de la Batalla de Ayacucho, el Estado destinó 160 millones de soles para trabajos de infraestructura y compra de material deportivo en Ayacucho, otros 14 millones para temas netamente de organización y 57 millones directamente a trabajos de mejoramiento vial de la ciudad de Ayacucho para habilitar la Ruta de la Antorcha Bolivariana.

No pasó más de un año entre los Juegos Bicentenarios 2024 y esta edición 2025, y el Estado ha destinado para los Bolivarianos más de 550 millones de soles.

AREQUIPA 1997

Con esos 3 millones de soles que a regañadientes el gobierno de Alberto Fujimori destinó para los XIII Bolivarianos se realizaron diversas obras como el mantenimiento integral del velódromo y del complejo de Cerro Juli, refaccionamiento del coliseo de gimnasia, adaptación del minicoliseo de levantamiento de pesas, adecuación de la Villa Bolivariana en el colegio militar Francisco Bolognesi, mantenimiento coliseo Arequipa, la construcción del albergue, comedor y reservorio de cerro Juli, compra de material deportivo, remodelación del coliseo Municipal, mejora de vestuarios y pintado del estadio Melgar, construcción del parque Libertad de Expresión o parque Bolivariano, se organizó el recorrido de la Antorcha Bolivariana desde Tumbes hasta Arequipa, adecuación del campo ferial de Cerro Juli con galpones para competencias de gimnasia, lucha y judo, etc.

También con ese presupuesto se organizó la ceremonia de inauguración y clausura donde participaron 4 mil estudiantes.

Lo cierto es que Arequipa no urgía tampoco de grandes obras. El velódromo estaba levantado desde 1987 (claro que se le realizó su mantenimiento integral), se contaba con el estadio Melgar, el estadio Arequipa (la Universidad Nacional de San Agustín cobró 40 mil soles de alquiler), los coliseos Municipal y Arequipa, la piscina olímpica de Cayma era una obra de la Municipalidad Distrital de Cayma, etc.

Todo fue gestión, explica el presidente del Comité Organizador de los XIII Juegos Bolivarianos, Óscar Zúñiga Rosas. “Básicamente se logró el apoyo de las municipalidades para que los Juegos sean una realidad. Hubo mucho trabajo de gestión y se hicieron unos buenos juegos”.





TRES DÉCADAS DESPUÉS

 La ODEBO (Organización Deportiva Bolivariana) aceptó la propuesta del Comité Olímpico Peruano (COP) de organizar los XX Juegos en dos sedes: Lima y Ayacucho; básicamente porque Lima no requería de grandes obras, ya que su estructura deportiva es de las mejores del continente tras la organización de los Juegos Panamericanos 2019 y porque en Ayacucho tampoco requería de grandes trabajos debido a que un año antes había organizado los Juegos Bolivarianos Bicentenarios.

Lo que convenció a la ODEBO fue el nivel de organización por lo hecho en los Panamericanos de 2019, pero es justamente eso lo que ha fallado.

En mayo de 2025 mediante la Ley N.º 32037 el Gobierno declaró de Interés Nacional los XX Juegos Bolivarianos. En agosto se transfiere 304 millones de soles a la organización de los Juegos, léase IPD, mediante el Decreto Supremo 171-2025-EF.

Mientras los deportistas se alistaban para clasificar a los Juegos, en el IPD la organización tenía problemas en llevar a cabo o retrasaba los procesos de licitación. Tal fue el apremio que Enrique Tong, expresidente del IPD, pide al gobierno de Dina Boluarte que se autorice la contratación directa justificándose en “desabastecimiento inminente”.

Debido a la premura del tiempo y para evitar un bochorno internacional el Estado autorizó al IPD a realizar contrataciones directas, es decir se evita el tiempo que tarde un procedimiento de una licitación normal y se contrata prácticamente a dedo.

El mismo pedido recibió José Jerí, actual presidente transitorio, quien al ver tamaña desorganización cesa a Tong el 14 de noviembre, a una semana de la inauguración de los Juegos.

A tres días (19 de noviembre) de la ceremonia de inauguración, Jerí emite el Decreto de Urgencia N.º 009-2025 que dicta medidas extraordinarias y urgentes en materia económica y financiera a favor de la organización de los Juegos Bolivarianos. Se destina S/ 35 604, 883.00 para bienes y servicios.

¿Con qué empresas contrató el IPD bajo la modalidad de contratación directa? Solo algunos ejemplos:

-Fast Engenharia e Montagens SA Sucursal Perú, S/ 32875,878.89 para el Servicio de Alquiler, Instalación y Desistalación de Estructura Temporal para las Sedes de Competencia y No Competencia.

-Vinilo Publicidad  SAC, S/ 4700,000.00 para el Servicio Integral de Comunicación para Promoción, Cobertura y Posicionamiento de los Juegos.

- EPromise SAC, S/1200,000.00 para el  Servicio de Producción, Implementación y Transmisión Vía Streaming de las disciplinas Esport.

-Equanss Service Perú, S/ 21 549,732.78 para adquisición de equipamiento deportivo.

-Ingram Micro SACFortrop SAC, S/ 13568,157.12 para la modernización del sistema de videovigilancia de la Videna.

Hasta hoy, día de la inauguración de Ayacucho – Lima 2025, la plataforma del SEACE (Sistema Electrónico de Contrataciones del Estado) que actualiza diariamente los gastos que realiza, en este caso el Instituto Peruano del Deporte, no tiene información de contrataciones ya sea de servicios o compra de bienes para los Bolivarianos.

 Lo que ya causa muchas suspicacias, Contraloría de la República tiene mucho trabajo. Estos XX Juegos desde ya están deslucidos. La anulación de algunos deportes y competencias, la falta de organización (las delegaciones no conocían a qué hoteles iban a llegar) y la pésima organización ya los colocan prematuramente entre las peores ediciones bolivarianas.






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